El pasado 8 de marzo tuvo lugar un evento que nació en el bonito pueblo de Líjar, y el que vivió una de las fiestas más esperadas y que servirá para reconocer a aquellas personas que lo dieron todo hace décadas y que ahora merecen un lugar destacado.
Un bonito homenaje a la mujer del cantero, la cual se encargaba en aquella época del cuidado de los niños, de las tareas del hogar y de llevar alimento a los canteros, entre otras más funciones.

Una de las múltiples actividades de este evento era la de preparar las comidas típicas que hacían las mujeres en aquella época como es nuestra «Fritada de Suflí» y quisimos donar nuestro producto para la causa.

Sin duda, un evento espectacular, lleno de historia, recuerdos y mucho que aprender y admirar.














